
La pregunta más repetida en la operación tiene una respuesta más simple de lo que parece: no hay una modalidad mejor, hay una modalidad adecuada para cada envío. Lo que decide son la urgencia real, el volumen y el destino.
Empieza por la urgencia, no por la costumbre
La pregunta útil no es «¿cuál es más rápido?», sino «¿cuándo lo necesito?». Un regalo de cumpleaños y la reposición mensual de un negocio en la misma ciudad tienen respuestas opuestas, aunque los dos quepan en una maleta.
- Si el destinatario tiene una fecha límite clara, la vía aérea es la vía que llega antes.
- Si no la tiene, la vía marítima reparte mejor el coste de la plaza porque el grupo comparte viaje.
- Si el envío es pequeño y urgente, la modalidad express prioriza la salida sin cambiar de canal.
El volumen cambia la conversación
Un paquete de veinte kilos no se cotiza igual que doscientos kilos de producto para revender. En el segundo caso lo que importa es el coste por kilo, la documentación de la factura y la frecuencia de las entregas.
El destino es la tercera variable
La cobertura verificada son quince provincias y 73 localidades con más tránsito. Antes de cerrar cualquier envío, nuestra red en la isla comprueba que puede recibirlo y entregarlo en esa dirección concreta. Ese dato se comunica por escrito antes de la confirmación.
Si nos cuentas el destino, el peso aproximado y la fecha en la que lo necesitas, te respondemos con la modalidad que mejor encaja y con su coste y plazo por escrito.