
La aduana del destino no ve el paquete: ve la declaración. Si lo que dice la declaración no coincide con lo que aparece al abrir, el envío se detiene, y un envío detenido tiene un coste que no estaba previsto.
Declara lo que hay, no lo que suena bien
- Describe el contenido con precisión: tipo de producto, cantidad y uso previsto.
- Separa las categorías: alimentación, ropa, electrónica y documentos no pueden ir declarados igual.
- Incluye el valor declarado cuando corresponda, con su justificante de compra.
- Si hay varias piezas en un mismo paquete, descríbelas todas por separado.
La factura es parte de la declaración
En compras por encargo, la factura que acompaña a la mercancía tiene que ser coherente con lo declarado y con el valor. Cuando no lo es, la incoherencia es lo que se detecta primero, y la consecuencia es siempre la misma: más tiempo.
Prepara el envío para que aguante el viaje
La parte física también cuenta. Un paquete bien embalado sobrevive mejor a la consolidación, a la manipulación del contenedor y al reparto. Reparte el peso, protege los cantos y sella bien cada unión.